Los circuitos metabólicos: qué son y cómo nos ayudan a mejorar

  • 29 de septiembre 2020

Seguro que en más de una ocasión has escuchado hablar de los llamados circuitos metabólicos. En realidad, se trata de un método de entrenamiento cuyo objetivo es quemar calorías de manera más eficiente y evitando la pérdida de masa muscular. De este modo, nos desprenderemos de importantes cantidades de grasa sin necesidad de recurrir a largas sesiones de cardio.

El secreto es aumentar lo que conocemos como Tasa Metabólica. Así, incluso después de terminar nuestra sesión de entrenamiento, el organismo continuará quemando calorías a un alto ritmo y lograremos un plus de definición de nuestra anatomía.

Una de las grandes ventajas que ofrecen los circuitos metabólicos es que no precisas de demasiado tiempo para ejecutar una sesión completa. Hablamos de entrenamientos de corta duración y alta intensidad (esta es la clave) en los que, eso sí, tendremos que rendir al máximo de nuestra capacidad. Si apostamos por sesiones con ritmos altos y cortos periodos de recuperación, conseguiremos –a largo plazo– aumentar esa tasa metabólica basal.

El circuito metabólico es, además, una de las maneras más saludables de mejorar nuestra composición corporal, ya que además de eliminar grasa con gran rapidez aumentaremos ligeramente nuestra masa muscular.

Pero sus beneficios no terminan ahí. Los circuitos metabólicos, por su tipología, llevan a nuestro organismo hasta sus límites, aunque sea durante solo unos minutos. Es suficiente. Como consecuencia, nuestra resistencia aumentará, no solo para mantener un mismo esfuerzo prolongado en el tiempo, sino para alcanzar picos de fuerza-resistencia que antes no podíamos, algo que notaremos cuando en una carrera de montaña estemos, por ejemplo, subiendo una cuesta.

Como véis, estamos ante un tipo de entrenamiento más que interesante para los corredores de montaña, sobre todo para aquellos a los que les cuesta ganar músculo.

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